Hola a tod@s!
Hoy en el blog vamos a hablar de los pasos que deberían seguir todas esas personas que quieren comenzar a comer saludable. Cuando estamos acostumbrados a llevar una mala alimentación por mucho tiempo, debemos «desintoxicar» nuestro cuerpo y no es tan fácil. Tarde o temprano nos van a dar esos antojos de comida super calórica y «chatarra». Cuando el cuerpo se adapta a una alimentación sana, después es totalmente razonable incluir una o dos comidas trampa por semana, con moderación, y sin sabotear todo el plan alimenticio. Así que si te encuentras en una fase en la que quieres cambiar tu forma de comer a mejor pero necesitas consejos para no fracasar en el intento, sigue leyendo ;).
- Elimina la comida basura de tu casa. Si tienes la posibilidad de sacar todos esos alimentos cargados de azúcar, grasa, excesos de sodio, y donarlos a alguien que los pueda consumir, hazlo. Limpia tu cocina de la misma manera que quieres limpiar tu organismo. Si vives con otras personas tienes que respetar sus cosas, así que busca una sección en la cocina y nevera, donde puedas guardar toda la comida saludable que vas a consumir a partir de ahora. Así cuando vayas a comer te fijas únicamente en tu sección e ignoras todo lo demás.
- Organízate y lleva un diario de comidas. El momento de mayor debilidad es cuando nos da hambre, y sinceramente comer bien no va ligado a estar hambriento. Debes organizarte tus comidas, prepararlas con antelación, tener snacks a mano, para luego no querer abandonar todo. Recuerda que las primeras semanas son difíciles. Además, ir anotando en un diario lo que vas consumiendo te puede ayudar a saber lo bien que vas progresando en tu alimentación y eso te puede motivar de cara al futuro.
- Educa a tu cuerpo. Esto va ligado a la organización. Cuando comemos mal, los horarios de comida también son un desastre. Yo recuerdo mis tiempos en los que comía mucha comida basura y básicamente comía cuando me daba hambre o por «gula». No es cuestión de tener horarios super exactos, pero sí un aproximado, y saber la cantidad de tomas de comida que vamos a hacer (suelen ser entre 3-5) para no ir comiendo por instinto y acabar en un exceso de calorías para nuestro cuerpo. Ten en cuenta que todo en exceso es dañino, y no es lo que se busca, sino un equilibrio.
- Ponte una meta u objetivo. Ya sea mejorar tus niveles de colesterol en sangre, volver a ponerte unos jeans que te encantaban, verte más tonificada, etc; Comer saludable no es necesariamente una búsqueda de pérdida de peso, pero «somos lo que comemos». Si comemos mal, nuestro cuerpo no estará en las mejores condiciones, y al cambiar eso, veremos resultados positivos sin necesariamente buscarlos (en la piel, en la energía que tenemos, en nuestro estado de ánimo, en nuestro cuerpo…). Pero si sientes que necesitas algo que te motive para seguir, entonces busca tu goal y alcánzalo, siempre y cuando no sea nada descabellado o fuera de lo normal.
- Disfruta de la comida. No debes sentir que comer se vuelve una tortura. Debes disfrutar de ello buscando opciones que te sepan bien, que te dejen satisfecha. No porque la gente saludable come lechuga, tú debes comerla si la odias con todas tus fuerzas (puedes intentarlo si no la has probado anteriormente, pero sin obligarte). Si en vez de lechuga prefieres otro vegetal, ve a por ello. Si no te gusta la avena y prefieres desayunar un par de tostadas o un batido, adelante. No porque los demás consuman algo tú debes hacerlo también. Debes cambiar tu dieta a una versión saludable pero de lo que a ti te guste y puedas tolerar y saborear, no algo que acabes odiando, porque esa es la principal razón por la que la gente abandona la alimentación sana. Comer saludable no es un sólo camino en línea recta, hoy en día hay tantas opciones y maneras, alimentos y recetas diferentes, que tienes para elegir.
Y por último me gustaría hacer una pequeña reflexión, y es que enemos un solo cuerpo, así que intentemos cuidarlo lo mejor posible, para sentirnos bien y envejecer de maravilla, pudiendo disfrutar nuestra vida al máximo hasta los últimos momentos. Muchas personas no son conscientes del impacto de la alimentación en nuestro día a día, pero es muy muy importante, y nos afecta en todos nuestros aspectos.
Comer bien no significa no volver a darnos un capricho nunca más, todo lo contrario, de vez en cuando darnos nuestro lujo (chocolate, helado, hamburguesa, donuts…) es algo positivo, lo que lo convierte en algo negativo es el exceso, el hacerlo cada día, sin moderar la cantidad. La alimentación debe ser equilibrada y flexible cuando toca, porque sino no vamos a disfrutarla y hará que nos cansemos.
En esta foto de hace no mucho, os comparto una de mis comidas trampa, que hace años que no comía porque siempre optaba por algo dulce, pero la disfruté muchísimo y al día siguiente volví con mi dieta normal.

Y hasta aquí el post de hoy ❤
Hasta mañana amores!

