Dieta y rutina post-parto
¡Hola a tod@s!
Vuelvo después de mucho tiempo desaparecida pero el embarazo, la universidad y la maternidad me han tenido algo ocupada durante todo este último año.
En fin, he decidido volver con las pilas recargadas y contaros un poquito como ha sido esta nueva etapa para mí. El embarazo fue bastante complicado, una experiencia con muchos altos y bajos ya que pasé bastantes malestares, pero afortunadamente todo mereció la pena y ahora tengo una hermosa bebé conmigo. Todo salió muy bien y estoy muy agradecida por ello. El haber pasado un embarazo en el que básicamente estuve en reposo el 95% del tiempo como os podréis imaginar hizo que dejase de estar en forma. No, no engordé muchísimo pero los primeros meses e incluso al final también, no toleraba la comida saludable (ensaladas, cosas a la plancha..) vamos, que no parecía yo. Y claro, si a ese hecho le sumamos el que no pude hacer ejercicio ni nada pues finalmente llegué a subir unos 13 quilos. Igualmente no me preocupaba mucho porque mi médico llevaba el control y me indicaba que todo iba bien (en lo referente al peso). Los primeros meses pesaba hasta menos de lo que pesaba antes de estar embarazada y no había manera de que subiera de peso. Ahora me hace gracia todo ese estrés ya que finalmente, tal y como me dijeron, al llegar al tercer trimestre todo se disparó.
Bueno, sin más distracciones aquí os cuento como hice para bajar esos quilos de embarazada una vez realizada la cesárea:
Justo después de realizarse la cirugía sentía que la barriga me había bajado muchísimo pero la hinchazón de cara, piernas y esa tripa flácida hacía que estuviese algo preocupada. Al parecer son efectos “normales” tras la cirugía pero aún y así es chocante. Lo que yo hice es tomar bastante agua y comer sano ya desde el hospital. Por lo menos las náuseas por la comida saludable ya no me daban así que aproveché para alimentarme bien.
Dar pecho es un gran aliado. La lactancia también ayuda a rebajar pero si no estás dando pecho ni te preocupes que lo más importante para recuperar tu peso es tu alimentación y el mantenerte activa dentro de tus posibilidades.
Agua, agua y más agua. Sé que ya lo he dicho anteriormente pero de verdad esto es fundamental para eliminar toda esa retención de líquido. En mi caso tomaba muchísima sopa.
No estés en reposo absoluto. Claro, el primer día tras la cirugía te tendrán en reposo absoluto pero después de eso haz tu mejor esfuerzo para caminar y movilizarte. Yo a las 24 horas ya empecé a dar “paseos” cortos por el hospital y ya cada día caminaba un poquito más. Tener al bebé también te ayuda a estar activa. Evita agacharte y hacer movimientos bruscos.
No te desanimes. Es normal ver tu cuerpo y no reconocerlo. Yo estaba aterrorizada al principio cuando volví a casa pero ni te preocupes, de verdad es una etapa pasajera. Céntrate en disfrutar de tu bebé y cuidarte.
No estés probándote tu ropa de pre-embarazo antes de tiempo. Tú cuerpo ha estado 9 meses trabajando en crear una vida, así que no te presiones por volver a tus medidas de antes. Lleva tu ropa holgada y cómoda hasta que te sientas más cómoda.
Pasa de cualquier comentario absurdo. Y esto es algo muy cierto, especialmente entre mujeres, que después de ser madres tienen los ovarios de soltar comentarios sobre el físico de otra mujer recién parida. Sinceramente no hay nada más desagradable. Pero lo importante es que ni te debes preocupar. Cada una va a su ritmo y TODAS al tener un bebé tenemos secuelas en nuestro cuerpo. Aquella que dice que inmediatamente volvió a su cuerpo de antes básicamente vive en una realidad paralela. El embarazo y la maternidad no es una etapa fácil y entre mujeres especialmente, debería haber más apoyo y menos críticas.
Controla la ansiedad y no te excedas. Sí, en el embarazo se suele ser más flexible en la alimentación pero ya has salido de esa etapa y estés o no dando pecho, estés o no exhausta, come lo mejor que puedas. No has dormido en toda la noche y lo único que te apetece comer son dulces para controlar el estrés de ser madre = GRAVE ERROR. Es importante que tu cuerpo sane, especialmente tras la cesárea, y debes ofrecerle alimentos de calidad.
Olvídate de la dieta estricta. Ya todo es bastante agotador como para que inmediatamente te pongas a contar calorías o a pasar hambre. Relájate y disfruta de esta nueva travesía sin nervios y no seas impaciente. Si te cuidas debidamente todo va fluir y volverás a tu peso ideal. Yo nunca hice dieta estricta. He comido saludable y siguiendo la misma alimentación que antes de mi embarazo. Cuando ya empezaba a ver resultados ahí incluí las «comidas trampa». Cuando me doy un capricho lo compenso haciendo ejercicio y cuidándome más con la comida al día siguiente. Nada diferente a mi anterior rutina.
Ejercicio físico cuando tu médico te lo permita. La falta de tiempo con un bebé en casa es muy común pero trata de que cuando tengas la aprobación de tu ginecólogo puedas retomar y empezar a hacer ejercicios. Yo al mes y medio empecé con pilates y al principio era una sola vez a la semana pero me ayudaba a sentirme mejor, drenar estrés y activarme. Ahora ya hago ejercicio más intenso y de tres a cuatro veces por semana pero por supuesto con el apoyo de mi médico.
No te preocupes por la flacidez. Yo ya voy por diez meses post-parto y todavía en el área del abdomen siento una ligera flacidez. Eso es lo que más tarda en irse y puedes volver a tu peso de antes y todavía no sentirte cómoda con eso. Pero tranquila y respira que va a mejorar.
Y hasta aquí el post de hoy.
Me gustaría poder seguir escribiendo un poco más sobre el embarazo y la maternidad así que estoy dispuesta a responder a cualquier pregunta o duda o a tratar cualquier tema relacionado que pueda describir bajo mi experiencia.
Un abrazo y hasta la próxima
Instragram: @sumitramangtani


